Con el Black Friday muchas personas me preguntan qué cámara comprar. Antes de mirar ofertas, piensa en esto.
¿Para qué la quieres? Para viajes, para los niños, para vídeo, para empezar a aprender… La respuesta cambia mucho la elección.
¿Te la vas a llevar? La mejor cámara es la que sale de casa. Si pesa mucho, se quedará en el cajón. Hoy hay cámaras sin espejo pequeñas y muy buenas.
El objetivo importa más que el cuerpo. El que viene en el kit está bien para empezar, pero un objetivo fijo luminoso (un 35 o un 50 mm) cambia tus fotos más que cualquier cámara nueva.
No te obsesiones con los megapíxeles. Para fotos familiares e impresiones normales, cualquier cámara actual va sobrada.
Mírala en mano antes. Que te resulte cómoda, que entiendas los botones y que la pantalla se vea bien al sol.
Ten en cuenta lo que no se ve en la oferta. Tarjetas de memoria, una batería de repuesto y una funda.
Y un consejo de fotógrafa: una cámara no te enseña a mirar. Practica con la luz y con la composición, que es donde de verdad mejoran las fotos.