Los móviles hacen fotos muy buenas. Es verdad, y no voy a decirte lo contrario. Pero sí hay diferencias, y te las cuento sin tecnicismos.
Dónde gana el móvil. Siempre lo llevas encima. Es rápido, procesa la foto solo y en buena luz el resultado es muy bueno. Para el día a día es perfecto.
Dónde se nota la cámara.
- Con poca luz. El sensor de una cámara es mucho más grande y capta más luz. En interiores o al atardecer, la diferencia es enorme.
- En el desenfoque del fondo. El de la cámara es real, el del móvil es calculado. Se nota en el pelo, en las gafas y en los bordes.
- Al ampliar o imprimir. Una foto de cámara aguanta una impresión grande. Una de móvil, muchas veces no.
- En movimiento. Con niños corriendo, la cámara enfoca y dispara más rápido.
Lo que más se nota no es el aparato. Es quién hay detrás: saber dónde poner a la persona, cómo buscar la luz y cómo conseguir que esté relajada. Eso no lo da ningún móvil ni ninguna cámara.
Si te apetece ver la diferencia con tus propias fotos, reserva una sesión conmigo y lo compruebas.
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