El árbol encendido es una de las fotos más bonitas del año, pero también de las más difíciles. Estos trucos te ayudarán.
Hazla al atardecer. Con algo de luz todavía entrando por la ventana, las caras se ven y las lucecitas del árbol brillan. De noche cerrada todo se oscurece menos las luces.
Apaga las luces del techo. Las lámparas de techo dan sombras feas y colores amarillos. Deja solo el árbol y, si hace falta, una lámpara de pie de lado.
Acerca a las personas al árbol. Las luces les iluminan la cara y quedan reflejadas en los ojos.
Desenfoca las luces. Si pones a la persona lejos del árbol y te acercas a ella, las bombillas del fondo se convierten en círculos de luz. Con el modo retrato también funciona.
Sujeta bien el móvil. Con poca luz el móvil dispara más lento. Apóyate en un mueble o usa el temporizador.
No uses el flash. Aplana la escena y mata la magia de las luces.
Y si quieres unas fotos de Navidad de las que se enmarcan, escríbeme por si me queda algún hueco.